La inquiokupación es un problema más habitual que la ocupación ilegal y, aunque supone una preocupación para muchos propietarios, se puede evitar siguiendo algunas pautas.
Según José Ramón Zurdo, abogado especializado en arrendamientos y CEO de la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA), la mayoría de los inconvenientes en los alquileres surgen por la falta de precaución de los propietarios al seleccionar a sus inquilinos. Para evitar caer en esta situación, es fundamental tomar ciertas medidas antes de formalizar el contrato.
1. Verifica si el inquilino tiene deudas registradas
Un paso clave es consultar el historial financiero del posible inquilino en registros de morosos. Si su nombre aparece en estos listados, es recomendable descartar la opción de alquilarle. Además, si la persona se niega a esta verificación, podría estar ocultando información relevante.
2. Evalúa su capacidad de pago
Antes de firmar el contrato, es fundamental analizar la solvencia del inquilino. Es recomendable comprobar sus ingresos y gastos para asegurarse de que podrá afrontar el pago de la renta sin problemas.
3. Desconfía de los pagos adelantados en exceso
Algunas personas ofrecen varios meses de alquiler por adelantado para ganarse la confianza del arrendador, pero en ocasiones esto es una estrategia para después dejar de pagar. La ley establece que el inquilino debe abonar un mes de fianza y el mes en curso, aunque se pueden solicitar hasta dos meses adicionales como garantía.
4. Contrata un seguro de impago
Una de las maneras más seguras de protegerse ante impagos o inquiokupación es contratar un seguro de alquiler. Estas pólizas no solo ayudan a seleccionar inquilinos confiables, sino que también cubren las mensualidades en caso de morosidad.
5. Solicita referencias de antiguos propietarios
Si la persona ha alquilado previamente, es recomendable pedir referencias de sus anteriores arrendadores. Si no puede proporcionarlas, podría ser una señal de alerta sobre su historial como inquilino.
6. Apóyate en una empresa de gestión de alquileres
Contar con una agencia especializada en la administración de alquileres puede reducir significativamente los riesgos. Estas empresas verifican la solvencia de los inquilinos, solicitan referencias y se encargan de gestionar todo el proceso, ofreciendo soluciones rápidas en caso de problemas.
7. Establece un precio de alquiler adecuado
Fijar un precio justo y acorde al mercado es clave para atraer inquilinos solventes. Si la renta es demasiado elevada, podrías disuadir a buenos candidatos y atraer a perfiles menos confiables que acepten las condiciones con la intención de no cumplirlas.
8. Los suministros deben estar a nombre del inquilino
Es importante que los contratos de servicios básicos (agua, luz, gas, internet, etc.) estén registrados a nombre del inquilino. Esto evita que el propietario se haga responsable de posibles deudas y, además, permite evaluar el nivel de compromiso del arrendatario. Si muestra resistencia a esta condición, podría ser una señal de alerta.
Tomar estas precauciones desde el inicio puede marcar la diferencia entre una experiencia de alquiler tranquila y un problema de inquiokupación.
Fuente: Idealista.com